“Espejito, espejito en la pared… ¡Deja de mostrar mis luchas de limpieza!”
- Melani

- 8 abr
- 1 Min. de lectura

Acto 1: El Duelo de las Rayas
Armado con un paño y determinación, el limpiador se estira hasta arriba, listo para borrar cada huella. Pero el espejo contraataca, revelando rayas que aparecen de la nada. Es menos “limpiar y brillar” y más “batalla interminable contra las manchas.”
Acto 2: El Reflejo Burlón
El espejo no solo muestra suciedad, también te muestra a ti. Cabello recogido, sudor cayendo, cara fruncida de concentración. Es como si el espejo dijera: “¿Ese es tu rostro de limpieza? Interesante elección.”
Acto 3: La Comedia de los Ángulos
No importa cuánto frotes, la luz de la ventana expone nuevas marcas. Inclínate a la izquierda—mancha. Inclínate a la derecha—otra mancha. Es un baile frustrante protagonizado por ti y tu paño.
Final: Victoria con Guiño
Finalmente, el espejo brilla. El limpiador sonríe a su reflejo, triunfante. Pero en el fondo sabe que mañana el espejo lo traicionará otra vez. Por ahora, es victoria—y un show de comedia gratis cortesía de las tareas del hogar.




Comentarios