“La Limpieza del Piso: Comedia de Migas y Caos”
- Melani

- 26 dic 2025
- 2 Min. de lectura

Los pisos se supone que son el escenario del hogar—donde juegan los niños, desfilan las mascotas y se arrastran las pantuflas. Pero cuando están sucios, parecen más un campo de batalla de migas, polvo y misteriosas manchas pegajosas. Aquí está la historia de un valiente que se atrevió a reclamar el suelo bajo nuestros pies.
Escena 1: El carnaval de migas
El piso estaba cubierto de migas—galletas, papas fritas y un sospechoso grano de palomita. Barrerlas fue como ordenar después de un festival de bocadillos de medianoche.
“Mi piso no es superficie, es un buffet para hormigas.”
Escena 2: El desfile de conejitos de polvo
Los conejitos de polvo marchaban por las esquinas formando su propio ejército peludo. Con escoba en mano, el limpiador organizó una barrida heroica.
“Mi polvo no es suciedad, es una banda de pelusa desfilando.”
Escena 3: La saga de las manchas pegajosas
Misteriosas zonas pegajosas convertían el piso en una trampa. Cada pasada del trapeador era como luchar contra monstruos invisibles de pegamento.
“Mi trapeador no limpia, coreografía una batalla de baile.”
Escena 4: El drama del pelo de mascota
Mechones de pelo rodaban como bolas del desierto, prueba de mascotas viviendo su mejor vida. Aspirarlos fue como domar criaturas salvajes.
“Mi piso no es baldosa, es un rancho de pelo de mascota.”
Escena 5: El gran final
Al fin, el piso brillaba. Migas fuera, polvo derrotado, manchas borradas, pelo desaparecido. El limpiador caminó sobre él como un campeón en un escenario de victoria.
“Mi piso no es suelo, es una alfombra roja de limpieza.”
El final feliz
Al terminar, el piso se transformó de caos a encanto. El limpiador se mantuvo erguido, orgulloso de la victoria, y disfrutó el lujo de caminar descalzo sobre un escenario impecable.
“Limpiar el piso no es solo una tarea—es comedia, aventura y ovación de pie.”




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