La Repisa Que Creía Ser un Museo


Sí, esa.
La que comenzó con buenas intenciones pero terminó convirtiéndose en un hogar para objetos olvidados. Tres libros que nadie ha abierto desde 2019, dos velas reservadas para una "ocasión especial" y un adorno misterioso que nadie recuerda haber comprado.
Un día decidí que había llegado la hora de limpiarla.
Cuando alcancé la repisa superior, descubrí suficiente polvo como para crear un pequeño desierto. Los libros parecían haber formado una alianza secreta y se negaban a moverse fácilmente. Mientras tanto, las velas permanecían allí, aparentando inocencia, aunque escondían una colonia de polvo detrás de ellas.
La misión de limpieza comenzó.
Libro por libro, vela por vela, limpié, sacudí y organicé. De repente, la repisa recordó cuál era su propósito. ¡No estaba destinada a ser una bodega de recuerdos olvidados, sino a verse hermosa!
Al final de la jornada, la repisa parecía más alta, más brillante y por lo menos diez años más joven.
¿La moraleja?
El polvo es extremadamente paciente. Esperará tranquilamente hasta que lo notes. Pero con un paño de microfibra, algo de determinación y una buena lista de música, puedes recuperar tu repisa y tu orgullo.
Recuerda: si tu repisa tiene más polvo que decoración, probablemente está pidiendo ayuda.




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