“Las Crónicas del Trapeador: Comedia en el Escenario de la Cocina”
- Melani

- hace 3 horas
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Acto 1: El Tango del Trapeador
Con el trapeador en mano, me deslicé por el piso de madera como si estuviera audicionando para Bailando con las Estrellas. El trapeador se movía a la izquierda, yo giraba a la derecha, y la cubeta observaba en silencio como un juez severo.
“Mi trapeador no está limpiando, me está enseñando salsa.”
Acto 2: Los Tenis vs. La Espuma
Los tenis rosados chirriaban contra el piso, luchando contra burbujas de jabón que aparecían de la nada. Cada chirrido era un efecto de sonido cómico, cada resbalón un chiste digno de una carcajada televisiva.
“Mis tenis no son zapatos, son efectos de sonido de comedia.”
Acto 3: La Venganza de la Cubeta
La cubeta amarilla se veía inocente. Pero cada vez que sumergía el trapeador, salpicaba agua como si conspirara contra mí. El piso se convirtió en una arena resbaladiza de comedia.
“Mi cubeta no ayuda, está audicionando para la comedia slapstick.”
Acto 4: El Público de las Plantas
Las macetas en los estantes observaban el espectáculo, juzgando en silencio. Una hoja se inclinó dramáticamente, como suspirando ante mi torpe rutina de trapeador.
“Mis plantas no son decoración, son críticos en un club de comedia.”
El Gran Final
Al fin, el piso brillaba. Me quedé de pie, triunfante, levantando el trapeador como un trofeo, mientras los tenis chirriaban en aplausos. La cocina relucía, las plantas asentían con aprobación, y yo me desplomé entre risas.
“Trapeando el piso no son tareas, es la actuación más divertida que jamás darás.”




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