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“Las Olimpiadas de la Limpieza en Casa”

  • Foto del escritor: Melani
    Melani
  • hace 17 horas
  • 2 Min. de lectura
Perro dorado mira a través de la puerta de vidrio en una casa, al lado de un gabinete blanco con copas de cristal. Día soleado afuera.
Olvídate de los estadios deportivos: la verdadera competencia ocurre en casa cuando llega el día de limpieza. Cada tarea se convierte en un evento, cada herramienta en un equipo, y cada mancha en un desafío dramático.

Evento 1: La Carrera del Sofá


Corrí por la sala armado con la aspiradora. Las pelusas se dispersaron como velocistas en la línea de salida. Las perseguí bajo el sofá, solo para descubrir las palomitas del año pasado animándolas.

“Mi sofá no es un mueble, es un estadio para atletas de polvo.”

Evento 2: La Lucha Libre en la Cocina


La mancha pegajosa en la encimera se negó a ceder. Froté, giré y luché con ella como un luchador en el ring. Finalmente, la esponja la inmovilizó para la victoria de tres segundos.

“Mi cocina no está desordenada, está organizando un campeonato de lucha libre.”

Evento 3: El Clavado en el Baño


Armado con el trapeador, me lancé a los charcos alrededor del lavabo. El sarro se aferraba a los azulejos como competidores tercos que no querían salir de la piscina. Fregué hasta que el baño brilló como una medalla de oro.

Evento 4: Levantamiento de Pesas en la Ropa


El cesto de ropa estaba más pesado que una barra olímpica. Levanté, clasifiqué y doblé con la determinación de un campeón. Los calcetines, por supuesto, desaparecieron—probablemente entrenando para la final de escondidas.

“Mi lavandería no son tareas, es levantamiento de pesas extremo.”

Evento 5: La Carrera de Relevos con la Aspiradora


El cable de la aspiradora se enredó en mis piernas a mitad de la carrera. Tropecé, lo desenredé y corrí hacia la meta, victorioso sobre el polvo y el caos.

Ceremonia de Clausura


Al fin, la casa brillaba. Los pisos relucían, las encimeras resplandecían y la ropa estaba doblada (más o menos). Me desplomé en el sofá, agotado pero triunfante, sosteniendo mi medalla de oro imaginaria en las Olimpiadas de la Limpieza en Casa.

“Limpiar la casa no son tareas, es la competencia más divertida que jamás ganarás.”



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