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“Limpiar el refrigerador: Sobras, olores misteriosos y comedia helada”

  • Foto del escritor: Melani
    Melani
  • hace 3 días
  • 2 Min. de lectura
Desde la lotería de las sobras hasta las olimpiadas del olor, este blog convierte limpiar el refri en comedia épica.

Por BIS Nin Texas — Limpiamos como leyendas. Tú vives como una.

El refrigerador: el electrodoméstico más ocupado de tu hogar. Es parte almacén, parte experimento científico y parte cápsula del tiempo de comidas que juraste terminar. Limpiarlo no es solo una tarea—es una aventura llena de manchas misteriosas, sobras olvidadas y la eterna batalla contra los olores.


Escena 1: La lotería de las sobras


Abres un recipiente. ¿Es sopa? ¿Pasta? ¿Un experimento fallido? Lo hueles con cautela y lo lamentas al instante. Lo tiras, prometiéndote que la próxima vez lo etiquetarás. Spoiler: no lo harás.

“Mi refri no es almacenamiento. Es un concurso llamado ‘Adivina ese olor’.”

Escena 2: La saga del derrame misterioso


Ves un charco pegajoso debajo del cartón de leche. No sabes qué es. No quieres saber. Lo frotas hasta que deja de sentirse como pegamento y vuelve a ser superficie.

“Si no puedo identificarlo, lo llamo ‘residuo de convivencia familiar’.”

Escena 3: Las olimpiadas del olor


Limpias los estantes, pero el olor persiste. Añades bicarbonato. Añades rodajas de limón. Añades plegarias. Finalmente, el refri huele menos a arrepentimiento y más a cítricos.

“Mi refri es menos electrodoméstico, más mostrador de perfumes.”

Escena 4: El drama del cajón


Sacas el cajón de verduras. Es básicamente un contenedor de compost. Lechuga marchita, pepinos viscosos y esa cebolla que parece estar planeando venganza. Lo forras con toallas de papel, esperando prevenir futuras tragedias.

“Mi cajón de verduras es menos almacenamiento, más escena del crimen.”

Escena 5: El shuffle de los estantes


Frotas los estantes. Vuelves a colocar todo. De repente, el refri parece organizado, como un tablero de Pinterest. Lo admiras cinco minutos antes de que alguien meta una caja de pizza a medio comer.

“Mi cambio de look del refri duró menos que mis propósitos de Año Nuevo.”

REFLEXIÓN:


Limpiar el refrigerador es parte trabajo de detective, parte show de comedia y parte juego de supervivencia. Pero una vez que terminas, tu refri se siente fresco, organizado y listo para la próxima ronda de sobras que olvidarás.


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