“Las Crónicas de la Limpieza del Sofá Cama”
- Melani

- hace 5 días
- 2 Min. de lectura

La mayoría piensa que un sofá cama es solo un mueble. Error. Es un bromista, un mago y un comediante al mismo tiempo. Limpiarlo no es una tarea, es un episodio de comedia.
Acto 1: La Gran Transformación
Quitas los cojines y de repente—¡bam!—se convierte en cama. Excepto que no es solo una cama, es una cápsula del tiempo. Monedas, migas y ese calcetín perdido del año pasado aparecen de golpe.
“Mi sofá cama no es un mueble, es un sitio arqueológico.”
Acto 2: La Comedia de los Cojines
Los cojines son como niños pequeños: nunca se quedan quietos. Acomodas uno y otro se desploma. Aspiras un lado y el otro te estornuda polvo en la cara.
“Mi sofá cama no es acogedor, es un comediante con alergia al polvo.”
Acto 3: La Lucha con las Sábanas
Intentar doblar el sofá cama con las sábanas puestas es como pelear con un pulpo. Las sábanas se resbalan, el colchón se pliega raro y terminas atrapado en un abrazo de tela.
“Mi sofá cama no es práctico, es un acto de circo llamado Escape de las Sábanas.”
Acto 4: Los Tesoros Ocultos
Debajo del colchón aparecen tesoros: un bolígrafo, un envoltorio de caramelo, quizá hasta un control remoto. Es como si el sofá cama trabajara de noche en la oficina de objetos perdidos.
“Mi sofá cama no está sucio, es un cofre de tesoros con premios cuestionables.”
Acto 5: El Gran Final
Finalmente, el sofá cama queda limpio, esponjado y doblado de nuevo en su disfraz. Te desplomas sobre él, victorioso, solo para darte cuenta… que olvidaste aspirar debajo.
“Mi sofá cama no es un mueble, es un bromista esperando la secuela.”
La Moraleja
Limpiar un sofá cama no es aburrido: es comedia, caos y arqueología en uno. Cada cojín es un chiste, cada pliegue un giro de trama. Y cuando finalmente brilla, no solo te sientas en él: ganas.
“La limpieza del sofá cama no es una tarea, es el show más divertido en el que jamás actuarás.”




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